05/02/2012
El pasado domingo se reunieron unas condiciones excepcionales para intentar lo que se conoce como barranquismo invernal. Una modalidad de moda y en auge pero que sin una logística adecuada no deja de ser "pelarse" de frío en un barranco con agua corriente y algo de hielo. El domingo, se dio el caso de llevar tres días en el entorno del barranco escogido (Foz de la Canal) sin que la temperatura ambiente subiera de los cero grados. Así con picos de -10ºC nocturnos y -2, -3ºC diurnos las condiciones del hielo se hicieron idóneas. Las pozas se congelaron y las cascadas igual. El buen resultado final lo remató la predicción de nevadas para ese día que se cumplió, tiñendo todo el barranco de una fina capa de nieve que le dio todo el aspecto invernal que le faltaba. Así con una temperatua ambiente ideal, sin aire y nevando pudimos realizar este descenso que nos dejó una preciosa estampa.
No hace falta recordar que la técnica del barranquismo invernal no es mucho más complicada que la de uno estival, es más, las condiciones mínimas de caudal hacen que todo el tema técnico de descensos con agua abudante no tenga porque ser conocido pero la logística y el compromiso sí que es muchísimo mayor. Entran los condicionantes hielo y frío. Moverte con crampones hace que sea más peligroso rapelar, tener que asegurar un posible acceso a una cabecera, en caso de accidente el altísimo riesgo de hipotermia o incluso la imposibilidad de un rescate por una climatología facilmente adversa hacen que esta "modalidad" de moda sea más peligrosa de lo que quizá se cree.
Si tenemos en cuenta todo esto y aun así nos aventuramos, es verdad, que las sensaciones y experiencias que viviremos sean quizás, únicas.
























