12 de febrero de 2012

Foz de la Canal Invernal

05/02/2012
El pasado domingo se reunieron unas condiciones excepcionales para intentar lo que se conoce como barranquismo invernal. Una modalidad de moda y en auge pero que sin una logística adecuada no deja de ser "pelarse" de frío en un barranco con agua corriente y algo de hielo. El domingo, se dio el caso de llevar tres días en el entorno del barranco escogido (Foz de la Canal) sin que la temperatura ambiente subiera de los cero grados. Así con picos de -10ºC nocturnos y -2, -3ºC diurnos las condiciones del hielo se hicieron idóneas. Las pozas se congelaron y las cascadas igual. El buen resultado final lo remató la predicción de nevadas para ese día que se cumplió, tiñendo todo el barranco de una fina capa de nieve que le dio todo el aspecto invernal que le faltaba. Así con una temperatua ambiente ideal, sin aire y nevando pudimos realizar este descenso que nos dejó una preciosa estampa.

No hace falta recordar que la técnica del barranquismo invernal no es mucho más complicada que la de uno estival, es más, las condiciones mínimas de caudal hacen que todo el tema técnico de descensos con agua abudante no tenga porque ser conocido pero la logística y el compromiso sí que es muchísimo mayor. Entran los condicionantes hielo y frío. Moverte con crampones hace que sea más peligroso rapelar, tener que asegurar un posible acceso a una cabecera, en caso de accidente el altísimo riesgo de hipotermia o incluso la imposibilidad de un rescate por una climatología facilmente adversa hacen que esta "modalidad" de moda sea más peligrosa de lo que quizá se cree.

Si tenemos en cuenta todo esto y aun así nos aventuramos, es verdad, que las sensaciones y experiencias que viviremos sean quizás, únicas.



5 de febrero de 2012

"Procesos Cambiantes". Alins.

01.02.2012
Dos dedos de nieve pueden convertir lo que se preveía como una vía muy fácil en algún largo de puro dolor. ¿Para qué batirnos en retirada tan pronto si ya estamos aquí? Nos despertamos con la base y la pared blanca por una finísima capa de nieve caida por la noche, estamos en Alins. La vía: "Procesos Cambiantes". Bueno va, le damos al primer largo y si no está bien nos bajamos y media vuelta. Si ya que estamos aquí al menos la aproximació y darle un tiento. Palabras de ánimo entre nosotros mientras, a -5ºC en el parking y algo destemplados preparabamos el material. En treinta minutos que nos cuesta subir ya hemos entrado en calor y el sol hace efecto pero la vía comienza a sur y luego gira a este...maldito sur. Primer largo, para Ep, me dice que está todo helado, las regletas y los cantos llenos de nieve pero que se puede ir haciendo. Subo y llego a la R. algo congelado. Cambio de material y continuo yo el segundo largo. Me acaba de matar...manos y pies duros como ladrillos en un larguito fácil pero con tres parabolillos que me hace ir alerta. Los pies resbalan mucho y las manos van sin tacto. Una fina brisa adereza el cocktail de día de narices. ¿qué cojones hacemos aquí? Ep se decide a tirarle al tercer largo. Y menos mal, cambio a este puro y calor. Brutal el tacto de la roca ya calentada por un sol tempranero. Dos largos nos quedan para salir por arriba en los que nos calentamos y podemos, al menos, disfrutar. Misión cumplida. Sobrevivir.

Desde el Gr de aproximación
Primer largo.
Llegando a la segunda reunión.
Llegando a 5º reunión.
Ultimo largo.
La cara norte mantiene parte de la nieve caida.

29 de enero de 2012

Diedro UBSA. Peñón de Ifach.

250 metros de vía guapa, guapa, guapa. El "pero" que le voy a poner, ya de principio, es que está lavadísima. Roca como cera, como jabón en algunos puntos. Sabido esto y que su equipamiento es clásico, es decir con "alejes" de cuidado, sólo nos quedará disfrutarla. Una línea lógica, que persigue las debilidades de la pared en un entorno inmejorable. El mar de fondo y un ciento y pico o más de gaviotas sobrevolándonos, todo de lo más curioso y nuevo para mi. Un poco de pena da llegar a la cima del Peñón y ver el destrozo del ser humano frente al azul de mar dorado por la puesta de sol... ¡Menudo contraste! Con esta vía se acaba nuestra incursión levantina que empezó en Órganos de Montoro. Puig Campana tendrá que esperar, pues nos entrará al día siguiente un temporal en levante de cuidado.


Intinerario de la vía que se aprecia cuando te aproximas por el paseo marítimo.
Tal y como te acercas, el diedro se hace evidente.
Punto de inicio.
Llegando a R2.
3º largo. Fisura-diedro muy bonita.
Rápel 15 m. y péndulo de 10 m. para buscar la reunión de la travesía horizontal. Con ambiente.
Es posible también no pendulear tanto y montar un pasamanos.
Tras la travesía, largo buenísimo. Penúltimo.
Desde R8 hacia la travesía.
Último largo.

Vista desde la cima del Peñón.

22 de enero de 2012

Abraxas en Órganos de Montoro.

En la inmensa soledad del Maestrazgo turolense se puede escalar unas formaciones rocosas de lo más curiosas y bonitas. Roca a patadas, buenas líneas de aventura y solamente naturaleza, hacen este lugar de obligada visita para escalar. Pero claro, queda algo a desmano, lo cual es mejor para los que nos gusta el otro tipo de montaña. Abraxas es un intinerario de los más clásicos de la pared, de equipamiento justo (reuniones y poquito más), y siguiendo las debilidades naturales de la pared. Así lo mejor de la vía se concentra en los largos finales, precioso diedro que acaba en una aguja "exenta" de la pared, conformando una de las reuniones más curiosas que he visitado. Roca más o menos en la parte inferior y excelente en la superior donde se concentran las mayores dificultades coincidiendo con lo más bonito de la vía. También es recomendable visitar el agradable pueblo de Villarluengo (en medio de nada a varios kilómetros a la redonda) que nos hizo el favor de acojernos la noche previa a la escalada. Curioso cuanto menos el despertar entre los chillidos de una matacía.


Vista general de los Organos de Montoro y la vía.
Primer largo.
Comienzo del segundo largo.
Llegando a R2. Roto y expuesto pero fácil. De no caer.
Comienzo del diedro.



Penúltima reunión de la vía. Quedan 10 metros, bajar de la cima e ir a buscar la línea de rápeles.
Villarluengo.